2/8/09

In-declaradamente claro

Desapercibido, escondido, por fuera de los propios márgenes. Desde ahí se puede y mucho más de lo que pensamos. Delegando, simplificando las contradicciones de cada día, nos encontramos cuando ponemos medio ojo en la vida y ni siquiera hacemos el esfuerzo para darnos cuenta de ello. Mientras tanto, algo se encuentra en nuestro interior gritando, hasta explotar de una maldita vez. Conscientemente liberando zonas imperceptibles para la sociedad; ahí estamos, visibilizándonos, exteriorizando las agonías milenarias, las opresiones eternas. Hasta destruirnos, hasta liberarnos. Una búsqueda constante con inconstantes resultados. Una praxis que se construye desmitificando imposiciones, estructuras coercitivas, caminos predeterminados. Porque, convengamos, en cada acto, gesto o palabra significamos lo que somos y lo que queremos ser. Entonces es en cada instante, en el día a día, individualmente donde se comienza el cambio de las organizaciones dominantes. Y una verdad: con el culo calentito de no hacer nada todo queda igual. Por lo tanto es mejor luchar para ser lo que queremos y no lo que otros quieren que seamos. Forjando lazos fraternos, en espacios físicos o virtuales, que manden “fruta” cuando nos quieren formatear la cabeza. ¿Sino para qué carajo hacemos esto?


txt publicado en el fanzine Insumiseria Nº 6

2 comentarios:

Luke dijo...

Muy bueno.

(sí, con mucho aporte el comentario, pero nada más que decir, sin objeciones)

Mr. Sopen o Sergio Rios dijo...

Gracias, hay cosas mejores y también mucho peores. Gracias de nuevo amigo. Abrazos! Igual tengo sed de revancha. je.